ALPACHACA: La película del negro más blanco, en una ciudad gris

04 de septiembre 2009 -

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Entre la calle Salinas y  la calle Guayaquil de Alpachaca, en la ciudad de la Loca Lupe y el Loco Sammer, Ibarra, nació desde el vientre de la ciudad educadora una historia que dentro de un contexto anarquista, roquero, medio ficticio a veces y medio real en otras, muestra la miseria, las injusticias y la hipocresía en las relaciones sociales en un sector llamado: “Puente de Tierra”, pero más conocido por todos como Alpachaca.

fotoibarra1“El motivo para hacer esta película-documental, es mostrar como mal interpretamos socialmente a quienes habitan en este lugar, sin saber que tiene 22 barrios y tan solo tiene seis mil habitantes menos que Otavalo, ojo que Otavalo es un cantón”, nos cuenta el Alpachino del Valle del Chota, Jorge Luis Narváez Torres.

El director de cine más chiro de Ibarra junto con su equipo de CIN ECUANOH, Cine Ecuatoriano NO Huevadas, ganaron un premio a nivel nacional de diez mil dólares, “que realmente se convirtieron en un calvario, porque además de ser un buen billete para pagar las deudas, ese fue todo el presupuesto de un trabajo que hasta hoy no acabamos, porque imposible hacer una peli con esa poquita plata”, dijo Barrabas, Sobrenombre del Jorge Luis.

fotoibarra2Aunque antes existieron alguna vez intentos de hacer películas en Ibarra, de contar historias que se filmen en las calles de nuestra ciudad, nunca tuvieron tanto encanto, algunas veces yo mismo pensé en filmar y convertir al Parque Pedro Moncayo que todos los días veo, en el escenario de una lucha encarnizada porque resulta que es parte de un montón de signos de una sociedad secreta, o mejor aún, que el cuadro del infierno de la Iglesia de Caranqui, esconde secretos sobre la descendencia de Cristo, aunque claro estos intentos solo quedaron en lecturas de libros y pensamientos de medio segundo, pero hay quienes se han dedicado a mostrar nuestra gente en videos medios borrosos, que los guambras andan grabándose con el celular, en una cantidad inimaginable de posiciones sugestivas y provocativas, que mejor ni les cuento, muchos lo catalogan como el nuevo cine casero.

Este filme está empezando a tener el reconocimiento necesario para pensar que en verdad es parte de la larga lista de películas ecuatorianas que salieron al aire, la que más recuerdo y anhelo  es Ratas, Ratones y Rateros, desde ahí, o más antes no se, empezó el camino por mostrar la realidad latente de vivir en “Latinoamérica, la última estación”.

“Alpachaca, Puente de Tierra”  sale desde la estratosfera imaginaria del barrabas, revolucionario de la cultura ibarreña, que seguramente estamos esperando que se muera para hacerle una estatua, como sucedió con Milton Tadeo y Tránsito Amaguaña, mala costumbre ecuatoriana que olvidaron plasmarlo en la nueva constitución según Ra…..mejor,  hasta ahí no mas, no quiero que me tilden de Care Tuco.

Por: Luis Alberto Aceldo / Fotos: María de los Ángeles Bastidas