QUE TAN LEJOS: Fotografías sin revelar

01 de septiembre 2009 -

quetanlejos1

Por cuarta ocasión, selectas piezas cinematográficas cruzaron  la línea ecuatorial.

Durante once días de programación en las salas del Ocho y medio, Cinemark, Cinemateca y La Casa de Al Lado, cada cinta proyectada en el 4.° Festival Iberoamericano de Cine Cero Latitud interpuso al público frente a realidades que permitieron dilucidar si: ¿otro mundo es o no posible?

El colombian dream (Colombia 2005), La perrera (Uruguay 2006),  Agua con sal (España 2005), Choking Man (USA 2006), Temporada de patos (México 2004), Prohibido prohibir (Brasil 2005), La sagrada familia (Chile 2004), Los suicidas (Argentina 2006), y El violín (México 2005), entre otras, aportaron  distintas visiones al imaginario del público asistente.

Quetanlejos2Por su parte, las historias cortas posicionaron su marca a través de varios cortometrajes participantes dentro del festival: Hay cosas que no se dicen (Gabriela Calvache-Ecuador), 20 mil (María Gamboa-Colombia), La librería (Venezuela 2005), Montaje descarado (Pancho Viñachi-Ecuador), etc.

Ganadora de cuatro reconocimientos: Mejor Largometraje del 4.° Festival Iberoamericano de cine Cero Latitud, Premio Mirada de Mujer, Premio Signis Internacional, y Premio del público, Qué tan lejos, la más reciente producción ecuatoriana dejó esta nueva  incógnita  por resolver: ¿otro Ecuador es posible?

Imagino que durante los tres años de elaboración que tuvo la película, su directora Tania Hermida constantemente se preguntaría ¿qué tan lejos llegará este largometraje? No por ambición, sino por convicción. Por palpar si su mirada íntima del país, la compartimos todos quiénes habitamos “El Ecuador, man, el Ecuador”.

Dos personajes, dos sentimientos, dos miradas distintas de una misma realidad convergen en el recorrido de un territorio donde “nada tiene que ver con nada”. A ratos nos identificamos con la Tristeza, a ratos con la Esperanza; y al final de cuentas somos el compendio de las dos.
Es que tanto lugar conocido, pero no explorado,  provoca la sensación de ser  un espacio único “bonito dizque es el Ecuador”, y sin embargo, todavía nos amilana una realidad en la que el final feliz siempre depende….

Paisajes dignos del mejor acuarelista, gente que valora las “pequeñas cosas”, y hasta playas cuyo mar tiene su carácter conforman un país donde seguimos sintiéndonos extranjeros.

Quetanlejos3He aquí la lejanía alcanzada por este gran trabajo: hacernos reír para luego reflexionar cuando  nos miremos al espejo, en la calle los unos a los otros, en la mesa, en el bus, en el gusanito.
Tristeza y Esperanza han hecho un viaje intangible. Olvidaron prejuicios, borraron estereotipos, anularon expectativas y mataron penas para luego depositarlas sobre el cauce del Tomebamba, y en ese rincón asequible del recuerdo.

“No te creo nada, pero tienes razón” dice la Tristeza. Corren créditos, aplausos, sale la música y en la voz del Napo un Ecuador que nos deja un mensaje en el velador: Cuando pienses en mí, encuéntrame en las cosas más  sencillas, en esas cosas leves y profundas….”.

Por: Oscar Molina