SUDAKAYA: Terminal Europa – Impresionando en escenarios al otro lado del océano

04 de septiembre 2009 -

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276 personas en un café cultural de una ciudad al sur de Alemania, Karlsruhe. Radio Oriente, nombre de dicho lugar en honor a la emisora revolucionaria del Che, nunca había estado tan lleno, menos aún en un miércoles nublado como este.

sudakayaalemania2Los muchachos de la intercultural Banda Ciudad Radial (conformada por un Alemán, un Mexicano, un Panameño y un Quiteño) bajan del escenario, también emocionados de por fin ver a la banda de Reggae ecuatoriano de la que tanto han escuchado.

Entre aplausos y gritos empieza “Parábola” con un saludo a los muchos latinos que se congregaban ese momento para cantar y bailar al ritmo de los sudakas. Con “Me opongo” entran en confianza con el público los 9 músicos, quienes momentos antes, ansiosos de tocar, subieron al reducido escenario más que puntuales, mirando como los ecuatorianos coreamos con ellos el “ay, ayayay, cuánto dolor…”

sudakayaalemania4“El mejor público de Alemania” me dice Juan Diego (tecladista) después del concierto, mientras me señala con la mirada algunos de sus compañeros rodeados de chicas, hablando en inglés de dónde es el “after-party” y regalando firmas. Y no podía ser de otra manera, pues la banda Ambato-quiteña se lució por completo. La combinación de temas nuevos como “Escucha lo que digo” o “Salgo”, que pusieron a bailar tanto a alemanes como a latinoamericanos, con las “viejitas” como “Para mi gente” y “Santita”, que todos cantamos, fue la receta perfecta. Acomodados como se pudo, pegaditos al vecino, parados en las gradas sacando la cabeza y sudando, lo disfrutamos todos muchísimo. Tanto que luego de “Dubby war”, la presentación incluido solo de cada integrante y el anuncio de su despedida, el público los convenció y tocaron 3 canciones más.

Terminaron con “La ciudad tiembla”, un montón de aplausos, la gente más que satisfecha, a pesar de quedarse son las ganas de la “Supergirla” (entre otras) y unos cuantos discos vendidos. Al día siguiente nos despedimos, yo recordándoles que mi casa es su casa y que como dijo el dueño del local:”Tienen que volver el próximo año”. Les esperamos.

Por: Cristina Grijalva / Fotos: Claudia Muñoz