BLOG | Mamá Soy Demente – 49 Dias Jugando en el Inconsciente / Disco (Recomendación)

21 de diciembre 2011 -

A alguien escuché decir que la diversidad no está hecha de prejuicios y que el camino hacia la evolución es la adaptación. Trasladándolo al ámbito melodioso, pienso que el horizonte que limita la experimentación musical está tan lejos o tan cerca como queramos mirarlo y de allí parte nuestra capacidad de disfrutar y abstraernos con la enrevesada y maravillosa música.

El dueto ‘Mamá soy Demente’ ha bebido de las más diversas fuentes musicales para crear este disco, procurándolo como un licuado aniquilador de ‘etiquetas superfluas’ y ofreciéndonos cual abanico, electrónica, pop, rock, indie, folk y hasta soplos metaleros en una sola cápsula. Aprieta play.

‘49 Días Jugando en el Inconsciente’ se titula esta segunda obra discográfica del dueto guayaquileño, con un poco más de mixturas y producción. Al escuchar este álbum me encontré con un collage riguroso de infinitas formas: intrincado, rebelde, paradójico. La demencia no admite sensatez y, al parecer, es la única razón clara que tienen ‘Jolgorio Vocal’ (Dennis Darquea) y ‘El Ermitaño’ (Carlos Bohorquez) al momento de armar estos rompecabezas musicales. La psiquis no halla su verdadero lugar dentro de este universo sonoro creado en estos ’49 Días Jugando en el Inconsciente’.

La primera vez te sorprendes y disfrutas; la segunda vez apuestas a identificar cuántos instrumentos suenan por aquí y por allá, la tercera vez quizá solo quieras instintivamente escuchar este álbum una cuarta o una quinta vez.
El single ‘Eva, suelta las tarántulas’ juguetea con un art-rock en estado embrionario y un folk inaudito, un tema de apocalipsis encerrado en una rítmica sedosa, cuyas liricas hacen que digas: ¡qué perfecto es el terror! ‘La Salsa de Marte’ mezcla rock y sonidos de trópico, algo de funk y un poco de misticismo; extraña receta como para asombrarse y mover el cuerpo.

Bendita modernidad que nos das canciones como ‘La Píldora de Shi’ y ‘Adentro’, sencillas etéreas, rápidas y directas, que gracias a su métrica, efectos electrónicos y construcción accesible se muestran resplandecientes y logran dejarte sonriente sin apremio, de una manera tan espontánea, como natural es escucharlas.

‘Mamá Soy Demente’ va constituyéndose en una de las propuestas más vanguardista hechas en Ecuador, y temas como ‘El Despertar’ o ‘Lame el Rayo’ son fehacientes pruebas de ello, hechos con algo de indie, loops, contradicciones y metáforas.

Si el inicio era es cadencioso, en la mitad del viaje encuentras la turbulencia provocada por ‘Niño Goma’, ‘Turbando al Marrano’ o ‘La Nada’, erigidas con guiños metaleros que se atreven a desafiar al head-banging. Si de experimentación se trata están tracks tan ‘incorrectamente normales’ como ‘Morir’, ‘Sado’ o la instrumental ‘Ábreme las alas’, tema que cierra el álbum de una manera tan desconcertante como fue el inicio.
‘Canción acida’ es el infaltable tema lento con el que puedes cerrar los ojos y mirar tus ideas, mientras la rítmica hace de guía en esa expedición hacia los más acompasados bastimentos de tu interior. ‘La Mar’, por su parte, es la discordia. Con sus loops de gaviotas crea un aire salitroso repleto de trópico, que de alguna manera te remite a los espasmos mas puertorriqueños de The Mars Volta, y que – dependiendo de tu predisposición – puedes disfrutar o puedes escuchar frunciendo el ceño.

Colaboran en esta placa un sinnúmero de músicos que le dan ese particular sonido diverso a la obra. Una presentación digipack de lujo complementa este excelente producto que, además, incluye una espiritual manera de disfrutarlo: naipes creados para el efecto que te señalan las canciones que “el inconsciente” elige para ti. Una lúdica y mística forma de hacer que los escuchantes nos apropiemos aun más de la esencia y energía disgregada en estos temas.

Si la diversidad no está hecha de prejuicios deberías escuchar este álbum despojado de preconcepciones y de acuerdo a lo que dedujimos, deberías ser capaz de disfrutarlo cómodamente y evaluarlo como lo que es: un espléndido disco de la nueva música ecuatoriana que está hallando en esta contemporaneidad un sitio donde la experimentación confluya con la sencillez en favor de la armonía. Mamá soy Demente, 49 días Jugando en el Inconsciente, bien por ellos, bien por todos nosotros.

Por: El Musikólogo|
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