BLOG | Los Pescados – Normal / El Camello

22 de octubre 2012 -

Tachar oraciones es un parte. Otra es recordar frases de películas o evocar canciones significativas. Juan Fernando Andrade, baterista de Los Pescados, cuenta en esta serie de posts semanales cómo fue el proceso de composición de las canciones del disco ‘Por la boca muere el pez’. Sus textos muestran que la inspiración no viene de las musas, sino del camello. De harto camello.

Normal

Por Juan Fernando Andrade

La primera canción del disco fue la última en componerse. Si no me equivoco salió de uno de esos temas que nunca acaban de cuajar, mucho más largo y ambicioso, que tenía la misma estrofa –un poco más lenta–, un final interminable onda Velvet Underground y el mismo coro. De hecho, lo primero que escribimos fueron estas tres líneas: ¿Les parece normal / Estar en mi lugar? / Llegar sin avisar. Nos pareció que sonaba bien, como el camino hacia algo que no sabíamos qué era. Pasarían meses enteros hasta encontrar la última línea del coro y, a través de ella, el resto de la letra.

Estábamos en el apartamento que Nelson alquilaba en Los Ceibos, al norte de Guayaquil, yo había llegado de Quito casi corriendo, el disco tenía que pasar a mezcla en unos días y necesitábamos terminar las letras para ayer. La versión final había quedado más corta, reduciéndose a su mínima expresión y a su máxima potencia, un tema rocker y guitarrero de esos que Nelson y yo calificamos como “para escuchar cuando vas en la moto” aunque ninguno de los dos tenga una. Recuerdo que aterricé con una frase en la cabeza, la de una amiga que me había dicho: lo peor del amor es que tarde o temprano todo el mundo vale v***a.

Nos pusimos a pensar en eso y dimos con otra frase, “el único amor romántico es el amor imposible”, un diálogo de Javier Bardem –citando a Penélope Cruz– en Vicky Cristina Barcelona. Y así dimos con otra película, Los puentes de Madison, en la que Clint Eastwood es amante de Meryl Streep y ella decide, al final, que ese affair no pase a mayores y se conserve por siempre como una aventura. Entonces descubrimos que el gran Clint era el personaje que andábamos buscando, el que había llegado sin avisar a “Destruir el hogar”.

El resto lo resolvimos dando vueltas en los alrededores del fracaso. La imagen en los versos Al final todo se rompió / Un plato se estrelló en la pared / Y explotó / Y exploté, viene de la cena en Belleza Americana, una secuencia en la que Kevin Spacey, harto de estar harto, interrumpe la triste rutina de su familia destruida, toma un plato de verduras y lo estrella contra la pared. ¿Se acuerdan de aquel momento Kodak?, pues ahí lo tienen, tal cual.

En la segunda estrofa, después del “¿será esta la última vez?” que nos preguntamos a menudo en distintas situaciones y encarando distintos vicios, incluimos una variación “bien hablada” de la frase de mi amiga. Tarde o temprano algo fallará / Ese día tu también te irás / Y yo no te seguiré. Ese “también” en el segundo verso me gusta porque involucra un pasado, como si la canción hubiese existido antes que nosotros la tocáramos; y el “Y no te seguiré” me hace pensar en It ain’t me Babe de Dylan, así que todo bien.

Las líneas del breve puente antes del coro, donde Nelson canta Crucé la línea antes de empezar / Nos matamos antes de nacer, las relacionamos con la idea preconcebida de una relación, o sea, las cosas que la gente se imagina y hasta vive en carne propia antes de que sucedan en tiempo real, esos hologramas peligrosísimos que luego se rompen al menor contacto con la verdad.

Esta es una de mis canciones favoritas porque no se anda por las ramas, es una simple canción de rock y no hay nada simple en eso.

NORMAL

(Letra y música de Los Pescados)

Me dijeron cómo es
No tocar, sólo ver
Al final, todo se rompió
Un plato se estrelló en la pared
Y explotó
Y exploté

Crucé la línea antes de empezar
Nos matamos antes de nacer

¿Les parece normal
Estar en mi lugar?
Llegar sin avisar
Destruir el hogar

¿Será esta la última vez?
Es mejor nunca prometer
Tarde o temprano algo fallará
Ese día tú también te irás
Y yo no
Te seguiré