Cine desmaquillado

18 de noviembre 2013 -

El niño y la ignorancia. El niño y la pobreza. El niño y el deseo. El niño y la madre. El niño y una foto. El niño y la música. El niño y la religión. El niño y la violencia. El niño y el amor de la abuela. El niño y el dinero. El niño, el niño, el niño y su pelo. Junior tiene 9 años, el pelo rizado, demasiadas presiones. (Sobre)vive con su madre, una exguardia de seguridad desempleada, desesperada, quien no entiende cómo su hijo, un varón, quiere alisarse el pelo y cantar.

pelomalo01

Pelo Malo, la tercera película de la venezolana Mariana Rondón, es dolorosa, necesaria, ácida. El machismo,la normalidad, el sexo, el amor materno, los candados religiosos y políticos son los tópicos que esta cinta neorrelista descompone. Porque son el niño y la ignorancia, el niño y la violencia, el niño y el deseo… las relaciones inestables que, todo el tiempo, incomodan a quien las ve. El espectador sabrá que no es la primera vez que observa una opresión similar. Pasó en Venezuela, ha pasado–seguramente- en Ecuador, seguirá pasando en otro lugar, si es que los prejuicios lo permiten.

Esta cinta se exhibe en Cuenca como parte de la programación del tercer Festival de Cine La Orquídea. Fue incluida dentro de la sección de Largometrajes internacionales, en la cual también se proyectarán, hasta el 22 de noviembre, películas premiadas como Blancanieves, Horas de Museo y Tabú. Otra de las secciones es Ópera Prima Iberoamericana. Una de las cintas incluidas en esta selección es la argentina Nosilatiaj. La belleza, de Daniela Segiarrio.

Con una estética documental, la película de Segiarrio cuenta la(s) historia(s) de una familia del interior de Argentina. Yolanda, la  niña indígena de la cultura Wichí, trabaja para ellos. Ella es quien hila este relato sobre las diferencias entre similares, la identidad rota, el peligro de las creencias impuestas, fanáticas. Sin banda sonora, con una fotografía intimista, Nosilatiaj constituye otra muestra de cine latinoamericano pausado, desmaquillado, inquietante, que, enhorabuena, va encontrando público nuevo.