Alkaloides y su fiesta del futuro

30 de junio 2014 -

Alkaloides1Por: Carla Vera / Foto: Sebastián Benalcazar

Imaginen una fiesta con mucho rock and roll. Desde los parlantes gigantescos estalla surf rock, lo-fi… Hay video juegos, consolas Nintendo de los noventa. Hay bicicletas estacionadas en el pasillo. Hay cervezas en lata, luces de colores, cigarrillos, patinetas, chicas que llegan del futuro y mucha rebeldía.

El disco debut de los Alkaloides es algo así. Se siente como el soundtrack de una fiesta musical cargada de sintetizadores ochenteros, baterías post punkeras y guitarras electrizantes.

En su disco homónimo se combinan letras futuristas y sin mucho sentido con las poderosas guitarras de Carlos Espinosa y Leonardo Morales, la batería que mete relajo de Nico Meneses y el bajo de José Vergelin.

El resultado es un viaje con un concepto claro y con un sonido sólido a través de 10 canciones. Es demoledor y contagioso. Una vez que se lo escucha no se puede parar.

Uno de los mejores temas es Bacterias vivas, un estallido surf rock reverberado y cargado de energía. Es como una epidemia. Los gritos de Carlos Espinosa le dan esos aires de rebeldía punkera. Los solos de guitarra son punzantes. Pegan una, dos, tres veces.

Otra de las perlitas musicales que esconde el larga duración es Degenerar. Es un tema como para una resaca en la que se come pizza fría y se toma cerveza helada. Esos silbiditos que llegan en el minuto 1:20 son cálidos, coquetean con la psicodelia.

Líneas en los cuadrados es una canción más romanticona. No cae en lo cursi porque tiene una intro acompañada por una guitarra espiral. Quiero pertenecer a tu último suspiro, quiero pertenecer al club de los vampiros” dice uno de los versos.

También está Ella viene del futuro. Es el tema más popero del disco. Los sintetizadores enganchan y los beats, siempre los beats. Con este temita los Alkaloides ganaron notoriedad en el extranjero. El mismísimo blog Iggy, de MTV, los colocó entre sus favoritos.

En el disco, los Alkaloides se dejaron llevar. Se nota la influencia de The Strokes y The Drums. Las protagonistas son las guitarras. El concepto es claro.  El sonido es sucio, como de garaje.

Sus presentaciones en vivo se mantienen fieles a lo que grabaron en el estudio. Mantienen la solidez y la energía.

Ellos se presentarán este jueves, desde las 21:00, junto a la banda mexicana Clubz en La Juliana. Una presentación imperdible que, sin duda, hará sacudir muchas cabezas.