Entrevista: Denver. El peligroso pop del fin del mundo

30 de octubre 2015 -

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En el 2010 un disco dominó los oídos de miles de hispanohablantes con una propuesta adictiva, insospechada y peligrosamente pop. Con sutiles sintetizadores que edulcoraban todo el ambiente, beats potentes y dos voces, una femenina y la otra masculina, que casi de forma lúdica nos narraban historias de adolescentes en etapa de descubrimiento y euforia. El astuto título del álbum era: Música, Gramática, Gimnasia. El nombre de la banda: Dënver.

Después de cinco años del lanzamiento de este disco que definiría la carrera musical de los chilenos Milton Mahan y Mariana Montenegro, han pasado muchos eventos: giras por toda Iberoamérica, un intento de separación, proyectos paralelos y dos nuevas producciones, Fuera de Campo (2013) y Sangre Cita (2015).

A una semana de su primera presentación en Ecuador, conversamos con Milton sobre la escena musical independiente latinoamericana, las bandas chilenas que debemos de tomar en cuenta, el estado actual de Dënver y la evolución de su sonido.

Musicalmente, su actual y cuarta producción “Sangre Cita” cuenta con una evolución en el sonido de Dënver, presentando nuevos elementos musicales mucho más expuestos hacia el baile. ¿Cuáles fueron los principales motivos para que se de este cambio a nivel musical?

Milton: Creo que no concibo la música sin una evolución disco a disco, canción a canción. Todo es parte de la misma búsqueda que nos llevó a iniciar esta carrera. Componer y producir es siempre recorrer un camino conocido o desviarse para buscar nuevos caminos, ahí uno va buscando un balance. Creo que el Fuera de Campo nos permitió cerrar una etapa que nos abrió la senda a lo que iba a ser Sangre Cita. Cambiamos nuestros bancos de sonidos, buscamos en sonoridades que antes precisamente habíamos esquivado para ver qué pasaba con la composición e iban apareciendo cosas inesperadas pero muy interesantes para nosotros.

En el 2013 Denvër superó una crisis, que desembocó momentáneamente en una separación. Un problema que muchas bandas pueden sufrir en un determinado momento. ¿Cómo sobrellevaron estos impases? y ¿En qué afectó este hecho el proceso compositivo de la banda?

M: Por ahí quizás se haya filtrado en alguna letra esa ruptura, parte de nuestra composición ha sido siempre exponernos en algún grado, creo que no sabemos hacer canciones sin involucrarnos en cierto nivel, o no nos interesa no hacerlo. Más que eso no sé si afectó y lo sobrellevamos dialogando y asumiendo que las crisis son parte de procesos creativos.

En los últimos años, la escena musical chilena ha presentado un florecimiento llamativo que le ha permitido exportar sus bandas a toda Iberoamérica. ¿Cuáles crees que son los motivos para que Chile presente tantas propuestas sólidas y aclamadas en esta última década?

M: Aunque suene a cliché vivimos en el fin del mundo, creo que parte de ese aislamiento geográfico del que uno inevitablemente se siente parte, ya sea a nivel consciente o subconsciente, ha creado en esta generación una necesidad de pertenecer a algún lado, de salir de este aislamiento, de cruzar esa cordillera para ver qué es lo que hay afuera. Creo que eso le da mucha hambre a los músicos de acá y hace que encaminen sus proyectos, a pesar de la independencia, hacia niveles más cercanos a un pop de masas. Aún así esta explosión es aparente, en nuestro país aún no hay estructuras para hacer música masiva, todo se sigue haciendo muy a pulso, las bandas que están recién comenzando tienen los mismos problemas que habían hace 10 o 15 años, existen muchos prejuicios sobre cómo hacer música y sobre qué es el pop, todavía hay quienes no validan un proyecto si no tienes un bajo una guitarra y una batería.

¿Qué bandas chilenas actuales nos recomiendas?

M: Playa Gótica, Marineros, Mamacita, Juan Pablo Espinosa.

Con “Música, gramática, gimnasia” Dënver comenzó a girar por toda Hispanoamérica. De eso ya ha pasado cinco años. En todo este tiempo, ¿cómo has visto la evolución de la escena musical latinoamericana?

M: La música en Hispanoamérica es maravillosa. Es muy inquieta, de muchísimas texturas y sonoridades, con un montón de influencias. Es evidente que no existen las estructuras que tiene el mundo anglo pero eso para mi lo transforma en algo más marginal y lo marginal siempre es mucho más interesante que lo que dicta una norma. Da más espacio para experimentar, para crear una fantasía. Los últimos años sobre todo Centroamérica se ha posicionado con proyectos muy potentes, que traen todo ese sabor de la música del caribe que a nosotros tan lejano nos parece. Yo creo que sobre todo Latinoamérica se debería ir posicionando mucho en los próximos años por lo que nos ha tocado ver.

En estos tiempos de agitación política y crisis económica en Latinoamérica muchos músicos tienden a tomar un posicionamiento político en sus discursos y canciones. ¿Cuál es su postura sobre esto?

M: Nuestra imaginario siempre ha ido en una búsqueda más introspectiva. Canciones que tienen que ver con los dormitorios, o con los monstruos de salir a experimentar el mundo. A pesar de que todos somos agentes políticos, algunos pasivos otros activos, yo, que dedico prácticamente todo mi tiempo a hacer música, entraría en la línea de los pasivos. Mi revolución es interna, no tengo la energía ni las herramientas para cambiar este sistema político, para mí a la tierra no le quedan muchos años. La música política es parte de un negocio también, y con eso no quiero decir que no sea necesaria, cada uno sabe que necesita oír para salir de la alienación del mundo moderno. Aún así hay canciones que podrían ser más sociales en Dënver, pero que hemos cuidado de no caer en la propaganda política, tal es el caso de Mejor más allá, en que tratamos de narrar parte del asesinato del conscripto Pedro Soto Tapia, un caso muy bullado que nos tocó ver cuando éramos unos colegiales en nuestra ciudad, o podría citarte también Concentración de Campos, que buscaba la idea de cómo se puede sobrellevar una amistad en un escenario tan violento como un Campo de Concentración.

Finalmente, ¿Qué es lo que tienen preparado para su primer show en Ecuador?

M: Queremos llevar una fiesta a Ecuador, a pesar de que acabamos de sacar Sangre Cita y tenemos muchas ganas de tocarlo sabemos que querrán oír canciones más antiguas de nuestro repertorio y sin duda van a estar. Trataremos de no dejar nada en el tintero sobre todo porque es nuestra primera visita allá y tenemos muchas expectativas.

Por: Darío Granja | @darioxgranja