Los mejores discos del 2016 / Por Carla Vera

19 de enero 2017 -

2-Mejor-2016Como es costumbre en Plan Arteria, iniciamos un nuevo año presentando la selección de los mejores discos del 2016 según cada uno de nuestros colaboradores.

LOS MEJORES DISCOS DEL 2016 por Carla Vera

bowieblack

Cuando acepté colaborar para esta noble causa pensé en todos los discos que me impactaron, de una u otra manera, en 2016. Y hubo varios, el año pasado fue uno gigante para la música. Desde el florecimiento político, poderoso y feminista de Beyoncé y Solange hasta el regreso melancólico de Radiohead. El grooveo increíble de Anderson .Paak en ‘Malibu’ y el futurismo perfumado con muchísimo funk cósmico del espectacular ‘Awaken, My Love!’, de Childish Gambino. ‘Blasfemia’ de Guanaco; ‘Ra’, de Morfeo y ‘Verano en Coma’, de Da Pawn fueron –también- de mis favoritos.

Pero hubo un disco capaz de dejarme sin palabras durante varios días. Un disco que me invitó a investigarlo y que cambió (y cambia) de sentido cada vez que lo escucho. Un disco que me movió, me despertó, me inspiró, me puso la piel de gallina: ‘Blackstar’, del gran David Bowie. Su música siempre tuvo ese poder en mí. Así que esta lista se convirtió, sin pensarlo mucho (y con el apoyo de mi querido Darío Granja), en las 5 razones por las que David Bowie dejó un legado inmortal en la música después de convertirse en infinito.

5 | Nos familiarizó siempre con la idea de la vida y la muerte:

¿Cuántas veces, en verdad, murió David Bowie? Fue Ziggy Stardust, Thin White Duke, Aladdin Sane, Major Tom… Siempre reinventándose. Siempre matando al viejo él para construirse de nuevo: con su música, con sus pensamientos, con su forma de vestir.
Lazarus, sin embargo, ha sido su personaje más lúgubre, místico, nostálgico y meditado. Como Lázaro, el personaje bíblico que resucita de su muerte, Bowie se convierte en un ser infinito y transforma a una enfermedad terminal en una obra de arte, a su muerte en una obra de arte.

4 | Sus letras son impecables y guardan historias que mezclan el surrealismo con la realidad:

Su amigo y productor de toda la vida Tony Visconti había dicho en una ocasión que Bowie dejó de dar entrevistas porque se cansó de que todo gire en torno a la fama. Así que él siempre respondía a los periodistas “escuchen mis letras, ahí sabrán de mí”. Bowie se centró siempre en su arte, en su creación, en ir un paso (o mil) delante de todos.
‘Blackstar’, líricamente, esconde revelación tras revelación. Para mí, el disco dio un giro inesperado después de enterarme que Bowie había sufrido de cáncer durante varios meses y de que había muerto. De repente todo tuvo mucho más sentido. En siete canciones, él canta despedidas, da pistas de lo que le está ocurriendo (al escucharlo por primera vez muchos empezamos a armar teorías: ¿será que Bowie se retira?), pero en verdad se desprende de su cuerpo físico, habla de lugares lejanos –imaginarios, surreales- y combina letras oscuras con melodías jazzeras (cuyo protagonista es el saxofón de Donny McCaslin), formando una verdadera obra maestra, el pase directo a la eternidad.

3 | Musicalmente, Bowie siempre pensó afuera de la caja:

A veces me imagino a Bowie escuchando discos y pensando “¿qué no se ha hecho nunca, qué terrenos musicales no se han pisado nunca, para ir hacia allá?”. Como Tony Visconti comentó varias veces: Bowie siempre compuso canciones que no se parecían en nada a lo que otras bandas o músicos hacían. Bowie siempre fue el que rompió los moldes, el que abrió las puertas creativas. Uno de los ejemplos más claros son los discos que nacieron en la trilogía de Berlín, sobre todo ‘Low’ y ‘Heroes’.
Años después, ‘Blackstar’ no fue la excepción. Visconti comentó que escucharon mucho a Kendrick Lamar y que buscaron hacer cualquier cosa, menos rock and roll. El resultado es un disco que sube y baja constantemente los ánimos. Que es oscuro pero tiene muchísimos matices de luz. Si bien Bowie ya había experimentado con el jazz en el pasado, ‘Blackstar’ trajo nuevas espirales melódicas y nuevos colaboradores de lujo, como James Murphy de LCD Soundsystem.

2 | ¡Esos videos!

‘Blackstar’ y ‘Lazarus’ fueron las últimas apariciones de Bowie. La última cercanía que tuvo él con el mundo a través de imágenes confusas e intrigantes. La oscuridad y misticismo presentes en ambos resultan abrumadoras. Y pistas, siempre hay pistas. En ‘Lazarus’, por ejemplo, Bowie finaliza el video entrando en un armario, como si fuese un ataúd. Además, hay una calavera en uno de los escritorios. En una escena, se lo ve escribiendo algo con prisa, con desesperación, ¿un testamento tal vez? ¿una despedida?. En ese video, Bowie también viste un traje negro con rayitas plateadas, como el que usó en fotos que aparecen en ‘Station to Station’, álbum que Bowie había catalogado como uno de sus discos más oscuros y mágicos.
‘Blackstar’ es una de las mejores canciones que he escuchado en los últimos 10 años. Y el video –también- es un 10 indiscutible. Crucificados, paisajes fantásticos… Más allá de la oscuridad y del mensaje que sugiere, me quedo con la calidez que me dejó saber que la carita feliz que aparece bordada en el traje de astronauta (¿Major Tom?) es Gerty, personaje de ‘Moon’, un largometraje de su hijo Duncan Jones.

1 | ¿Hay vida en Marte? ¿Hay vida después de la muerte?

Como si su despedida con ‘Blackstar’ no fuera suficiente, Lazarus resucitó musicalmente en enero de 2017 con su extended play ‘No Plan’. Trayendo nostalgia y emoción a todos sus seguidores que saben que las estrellas se ven muy diferentes desde su partida.

BONUS: La invitación que Bowie nos hace a desmenuzar su disco, sonora y visualmente:

Referencias, pistas y sugerencias… ‘Blackstar’ es como un rompecabezas en el que siempre aparecerán nuevas piezas. Descubrir, deconstruir y volver a armar a Bowie siempre será apasionante.