La Máquina Camaleón: Un camuflaje que va del rojo al ultravioleta

07 de septiembre 2015 -

lamaquinacarlo

Le espero para la entrevista, no llega. Felipe Andrés ‘María’ Lizarzaburu, vocalista de La Máquina Camaleón, parece ser de esos que piensan que el reloj solo es una aplicación obsoleta de los celulares que pasó de moda en los noventas. El camarógrafo con el que fui le quiere asesinar, se desespera y se va súper cabreado a sus otras coberturas y me hace prometer que le mande al diablo por demorarse. Nunca lo hice.

Felipe entra a la oficina, saluda y se sienta como si no hubiera pasado nada. Yo estoy al frente pensando en aquel dólar con 75 centavos que me cobró el taxista y que me hubiera ahorrado de no haber pensado que ya me atrasaba.

Empezamos a conversar, mi duda del peculiar nombre de la banda se despeja. “Al inicio íbamos a ser Camaleón -cuenta Felipe- pero luego vi que estábamos tan metidos entre máquinas que…”, claramente este detalle se complementó con la primera idea. La Máquina Camaleón usa muchos ‘aparatejos’, pedaleras, distorsiones y qué se yo que otras cosas más.

Lizarzaburu me explica que todo comenzó hace un par de años, cuando estaba estudiando música en Argentina, desde allí ya compuso la mayor parte de su primer disco: ‘Roja’. Luego vino a Ecuador y lo grabó en un estudio por Guápulo en poco tiempo y de forma un tanto casera.

La horda de chamos que La Máquina convoca es impresionante, talvez se deba a que algunos integrantes son mucho más jóvenes, Felipe me corrobora esta hipótesis ya que Martín Flies, el menor de la banda, solo tiene 16 años.

Los Camaleones están ‘pegando’ bastante y no se han dormido en aquella ‘famita local’ que suele destruir a las bandas antes de que salgan de su zona de confort; la semana pasada estuvieron en Bogotá y Cali, en otros festivales, luego de ‘graduarse’ del Quitofest. Vi las fotos en Facebook y parece que les fue de lujo.

El ‘frontman’ camaleónico también me contó que el próximo disco se llamará ‘Amarilla’, el espectro de la luz que va del rojo al ultravioleta será el determinante para los nombres de los siguientes discos de este quinteto, me asegura Felipe. Por deducción, supongo que un posible tercer álbum tendrá tonalidades verdes aunque, paradójicamente, pienso que será un trabajo más maduro…