ASTRO: Una luz brillante desde el Cono Sur

14 de abril 2016 -

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Por: Darío Granja | @dxgranja / Fotos: Pablo Donoso

Creadores de un propio universo musical  en donde la única regla es la libertad creativa. A pocos días de desembarcar en Ecuador,  Andrés Nusser, piloto de este viaje sónico llamado Astro, habló con Plan Arteria para comentarnos sobre su visión sobre la música latinoamericana,  el proceso creativo detrás de cada disco y cuál será el nuevo camino que guiará el futuro de una de las bandas más excitantes del cono sur.

Desde su primer trabajo Astro recorrió de forma activa varios puntos de latinoamericana, ¿Cómo se generó este efecto tan repentino de circular por la región?

El primer EP tenía que ver con mucha música que estaba pasando en ese momento, como Empire of the Sun, MGMT y bandas de idioma anglo que gustaban a la gente. Justo ese EP estaba bastante referenciado con ese trabajo. Además venía muy fresco y con mucho contenido nuestro. Resultó que la banda si bien tenía sus fallas en vivo y no tocábamos perfecto, si tenía una energía muy interesante. Entonces el show en vivo era algo muy divertido de ver en ese entonces y sigue siendo ahora. Entonces sucedió que de pronto nos comenzaron a llamar desde México. Fue súper sorpresivo, fueron cosas que no las esperabamos.

También en la época que sacaron su primer EP hubo un boom de la música chilena. Una nueva generación que sorprendió por la frescura de sus propuestas musicales  ¿Cuáles crees que fueron las causas para que suceda este fenómeno de forma conjunta?

Es muy difícil apuntar a una sola causa. Sucedieron muchas cosas al mismo tiempo, por ejemplo que en Chile hay muchas escuelas de música. Otra razón es que Chile ya tiene una generación un poco libre de la dictadura y hay una expresión artística más abierta. También en ese momento del boom de la música chilena a la vez hubo un boom económico en el país, lo que significaba que la gente podía ir a más conciertos. Abrieron más salas de conciertos y los artistas podían financiar su trabajo. Fue como un 360 de cosas que venían pasando. Pero la razón principal es que se generó como una nueva industria. Había muchas bandas y artistas, nuevos sellos, nuevos managers, además del fenómeno de internet. Todo comenzó a cuajar en conjunto. Todo esto agarró un vuelo, se complementó así mismo y resulto en algo bonito. Y aunque Chile es un país donde por ejemplo los tickets para llegar a México o España son muy caros, estos países comenzaron a llevar bandas chilenas.

Hay una relación interesante entre Chile y México. Más allá de que México sea el mercado latinoamericano más importante, algunos artistas chilenos nos han comentado sobre esta conexión.

Sí, me parece que el público mexicano entiende bien de raíz a la música chilena, así como el chileno entiende, quizás no toda la música mexicana, pero si los grandes de la música mexicana como por ejemplo Café Tacvba, que fue una banda que pegó muy fuerte aquí en Chile hace algunos años atrás. Paralelamente Los Tres pegaban muy fuerte en México en esa misma época. Café Tacvba para mi fue una influencia gigante cuando yo tenía 13 o 14 años. A nivel musical yo le debo mucho al disco Re, por decirte algo. Me parece que México definitivamente es un país que influencia a todo el cono sur con su música. También sirve de puente con lo que viene de Estados Unidos. De alguna manera es como un colador, un latinizador de lo que pasa en Estados Unidos y luego lo chorrea al cono sur. Además en Latinoamérica, en término de mercado, creo que México es el único país sustentable. Donde tú puedes girar exclusivamente ahí y vivir bien de la música.

Astro posee un imaginario propio en sus letras. ¿Cómo se construyen las letras de la banda?

Sin manuales, con libertad. Quizás hay alguna idea preconcebida, pero todo nace muy libremente de esa idea. De hecho eso es algo que nos puede jugar a favor o en contra depende del punto de vista que lo mires. Porque hay gente que no entiende nuestras letras y dicen “estos locos están hablando pura huevaa”. Pero yo abogo a la libertad creativa, no a la cantidad de hits o de gente que le guste.

andresastroEn algunas entrevistas también mencionas que sacas mucha influencia de las cosas que estas leyendo cuando compones cada disco.

En Chicos de la Luz por ejemplo todo lo que estaba leyendo tenía que ver con crecimiento personal o meditación. Leí casi todos los libros de Osho por ejemplo. Por eso habla tanto de meditación y ese tipo de cosas. En el disco anterior, el homónimo Astro, no tuvo tanto que ver con la lectura sino con la idea de lo que es el sur del Chile. La flora y fauna de esta región. Y en Le Disc de Astrou, nuestro primer Ep, tiene que ver más con los amigos y a imaginarios locos que salían de la relación con ellos. Ahora estamos empezando a componer otro disco, y es loco pero parece como que este disco va a volver a temas de la amistad. Las primeras letras que están saliendo están hablando casi solo de eso.

¿Cómo es el proceso de composición de letras y la música? ¿Qué llega primero?

Normalmente la música es primero, casi en todos los casos. Pero siendo un poco más específico, la forma de hacer las canciones y de producir ha cambiado bastante en los tres discos. El primer disco es uno de canciones, el segundo es más experimental y el tercero es netamente como de laboratorio, como de estudio. El que estamos preparando ahora, que es un material que grabaremos este año, nuevamente vuelve a rescatar el espíritu del primero. Empieza desde la canción y no desde la producción.

A nivel composición, tu eres la cabeza de Astro. De lo que conozco sé que es un proceso en el cual primero tú experimentas sólo la música para luego llevarla a ensayo con la banda. ¿En esta nueva producción vas a mantener esta forma de trabajar?

La verdad, Chicos de la Luz es el último disco que haremos de esa manera. El próximo está muy divertido porque el plan de grabación será irse a una casa del sur de Chile y encerrarse ahí durante un mes y medio. Lo que yo voy a proveer es solo la canción, osea: los acordes, la melodía, letra y voz.  Luego el resto lo van a aportar los chicos. Va a ser la primera vez que vamos a empezar con más apertura para que cada uno componga la parte que quiera.

¿Cómo sientes este cambio a nivel de composición?

Me motiva muchísimo porque creo que debió haber sucedido antes. Lo que pasa es que todos estábamos bien cómodos con la figura de que yo hiciera todas las cosas desde casa, pero ahora hay más ganas generales de hacer las cosas al revés.

Me imagino que esta nueva forma de componer va a repercutir en los directos de Astro

Por supuesto. De hecho el directo de Astro se ha vuelto cada vez más rockero, las guitarras tienen más distorsión y a la batería de estamos dando más fuerte. A ese nivel Chicos de la luz se volvió un poco el antagonista del espíritu de lo que estábamos haciendo en vivo. Por eso estas ganas de producir el nuevo disco de esta manera. Yo creo que lo que va a pasar es que Astro se va a poner en una onda muchísimo más rockera y enérgica.

Justo que hablamos del tema del directo, hay como varios comentarios positivos sobre los shows de Astro. Para quienes no los hemos visto en vivo, ¿Cómo describirías un concierto de Astro?

Cuando todo está bien y todo alineado, los conciertos de Astro suelen ser una bomba de energía. Eso es lo que proyectamos o lo que sentimos los músicos cuando estamos tocando: es una bomba de energía, entonces también pensamos que eso es lo que siente la gente.

¿Cómo ven el estado actual de la escena musical latinoamericana?

Creo que tiene muchas cosas. Todavía hay mucha gente que redunda en hacer muchas cosas a la antigua, para mencionarte lo negativo primero. Pero luego me parece que realmente dónde se está volviendo entretenido es en la escena más electrónica. Por ejemplo con artistas como Nicolá Cruz, que es ecuatoriano. Es impresionante lo que hace. O Gabriela Jimeno, que es colombiana y tiene un proyecto que se llama Ela Minus, que he tenido la suerte de producir ese proyecto. Entonces ese tipo de propuestas, que son más electrónicas y de una persona, están como muy calientes. Entonces pienso que el futuro de la escena latinoamericana va enfocada hacia allá, en parte. O dúos como Chancha vía Circuito o el trío chilenos Matanza.

Existe una idea fuerte de que muchas bandas de esta generación tienen un discurso demasiado apolítico y que en un momento puede llegar a ser perjudicial en el sentido de no vincularse socialmente con su entorno. ¿Qué opinas sobre eso?

En Chile como que nos han criticado un poco por el nivel de apolíticos. Hay muchas bandas acá que tienen la bandera bien puesta con temas de contingencia social. Me parece increíble que lo tengan. La voz del arte y de la música es muy fuerte como para que no haya nadie usando esos canales para tratar de arreglar el mundo. Nosotros lo hacemos a nuestra manera, si bien nuestros discursos no son políticos, enaltecemos la naturaleza, por ejemplo. Tenemos un discurso ecológico. El último disco es un disco muy centrado en el ser humano. Las letras en un punto hablan de cómo sanarse uno mismo. Entonces creo que Astro si tiene una misión y la refleja en sus letras de ayudar al mundo, pero no necesariamente lo que tiene que ver con el último tema de contingencia social que está sucediendo en el mundo. Por eso de repente esa crítica que nos hacen acá de ser apolítico no es algo que me alegra mucho, porque no es justa.

Para finalizar si me gustaría saber qué tienen pensado para el futuro. Astro está en un punto interesante en su carrera. De aquí que viene.

Creo que no tenemos planes muy ambiciosos -mi manager estoy seguro que si jaja-, pero nosotros como artistas no tanto. Obviamente nos encantaría seguir tocando en festivales y seguir viajando, pero no vamos a cambiar nuestra música para que esto siga sucediendo. La única ambición que tenemos es entender cómo hacer mejor música entre nosotros. Cómo hacernos más amigos de manera musical entre los chicos de la banda. Y también siempre nos preocupamos en como mejorar en aspectos técnicos para que nuestros shows no fallen. Ese es nuestro tipo de preocupación, el poder mejorar nuestra calidad como artistas. El resto va de la mano.