Mugre Sur ahorca un cartón del presidente Daniel Noboa en el escenario del Quitofest y explotan alarmas sobre los límites del arte y lo que el arte debería ser. En el medio, rasgarnos las vestiduras es lo que nos sale más fácil.
Mugre Sur ahorca un cartón del presidente Daniel Noboa en el escenario del Quitofest y explotan alarmas sobre los límites del arte y lo que el arte debería ser. En el medio, rasgarnos las vestiduras es lo que nos sale más fácil.
Por: Diego Pazmiño / Fotos: Ana Lucía Zapata Luego de la edición 2022 del Festival Internacional de Música Independiente Quitofest (QF) quedan varios hilos por jalar, para plantear dudas y reflexiones al respecto, no solo de este evento, sino de la situación actual en...
El dúo festeja 10 años de trayectoria. Como parte de la celebración, entregó su música a quienes los inspiraron y estuvieron cerca en esta década. Nos juntamos en un parque para hablar del tiempo y las ‘equis’. Nada más latino que esto. Texto y fotos: Adrián Gusqui...
Le espero para la entrevista, no llega. Felipe Andrés ‘María’ Lizarzaburu, vocalista de La Máquina Camaleón, parece ser de esos que piensan que el reloj solo es una aplicación obsoleta de los celulares que pasó de moda en los noventas. El camarógrafo con el que fui le quiere asesinar, se desespera y se va súper cabreado a sus otras coberturas y me hace prometer que le mande al diablo por demorarse. Nunca lo hice.
Felipe entra a la oficina, saluda y se sienta como si no hubiera pasado nada. Yo estoy al frente pensando en aquel dólar con 75 centavos que me cobró el taxista y que me hubiera ahorrado de no haber pensado que ya me atrasaba.
Empezamos a conversar, mi duda del peculiar nombre de la banda se despeja. “Al inicio íbamos a ser Camaleón -cuenta Felipe- pero luego vi que estábamos tan metidos entre máquinas que…”, claramente este detalle se complementó con la primera idea. La Máquina Camaleón usa muchos ‘aparatejos’, pedaleras, distorsiones y qué se yo que otras cosas más.
Lizarzaburu me explica que todo comenzó hace un par de años, cuando estaba estudiando música en Argentina, desde allí ya compuso la mayor parte de su primer disco: ‘Roja’. Luego vino a Ecuador y lo grabó en un estudio por Guápulo en poco tiempo y de forma un tanto casera.
La horda de chamos que La Máquina convoca es impresionante, talvez se deba a que algunos integrantes son mucho más jóvenes, Felipe me corrobora esta hipótesis ya que Martín Flies, el menor de la banda, solo tiene 16 años.
Los Camaleones están ‘pegando’ bastante y no se han dormido en aquella ‘famita local’ que suele destruir a las bandas antes de que salgan de su zona de confort; la semana pasada estuvieron en Bogotá y Cali, en otros festivales, luego de ‘graduarse’ del Quitofest. Vi las fotos en Facebook y parece que les fue de lujo.
El ‘frontman’ camaleónico también me contó que el próximo disco se llamará ‘Amarilla’, el espectro de la luz que va del rojo al ultravioleta será el determinante para los nombres de los siguientes discos de este quinteto, me asegura Felipe. Por deducción, supongo que un posible tercer álbum tendrá tonalidades verdes aunque, paradójicamente, pienso que será un trabajo más maduro…
El sábado 22 de Agosto en el Parque Itchimbia se realizó la décimo tercera edición del festival de música independiente más importante del país. Revisa a continuación la fotogalería de Francisco Almeida Ferri (Wuantan Frito). Para conocer los detalles de lo que sucedió en esta edición del festival revisa la reseña Quitofest 2015: Fuerza para aguantar.
Van Fan Culo
Sexores
Mamá soy Demente
Mundos
La Máquina Camaleön
Los Pericos
Atari Teenage Riot
Colapso
Muscaria
A.N.I.M.A.L.
Texto: @darioxgranja / Fotos: Francisco Baquerizo
Los comentarios no se hicieron esperar. El 26 de junio, segundos después de publicar una fotografía de un mosh pit acompañado de las palabras “¡Se viene!” –en alusión a la confirmación de la edición 2015 del Quitofest– el público no tardó en reaccionar en el Facebook del festival. Unos sugerían bandas, pedían que se haga en Cuenca, reclamaban a la organización menos argolla y mejores invitados internacionales. Otros criticaban a “Cabeza de canguil”, alcalde de la capital o añoraban ediciones anteriores. Los insultos no faltaron, la alegría tampoco.
El festival que desde el 2003 se ha realizado de manera ininterrumpida en Ecuador genera estas escenas de euforia y conflicto. En cada edición ha sucedido algo similar. Es un festival que despierta pasiones. En una escena musical tan frágil y en desarrollo como la nacional, el Quitofest llena un vacío enorme. En un punto debe cargar con las esperanzas, los deseos; así como las frustraciones y enojos de un movimiento lleno de propuestas, pero carente de espacios de visibilización.
A pesar del enorme rol que tiene el festival dentro de la música independiente capitalina y nacional, su financiamiento no está garantizado. Varios años de cambios políticos e inestabilidad de las instituciones públicas que patrocinan al festival han ocasionado que se interrumpa el normal crecimiento de un evento de carácter masivo y gratuito. En la edición de este año, sin embargo, se sintió una mayor estabilidad, en parte por el apoyo de la alcaldía y la inclusión del festival dentro de las actividades de Verano de Artes Quito (VAQ). En comparación con anteriores años, la edición 2015 fue una versión reducida en términos de días y cantidad de bandas.
El Quitofest 2015 a nivel de organización no registró mayores inconvenientes, las bandas tocaron sin retraso y el evento se realizó con normalidad. El encargado de abrir el festival fue Van Fan Culo, proyecto electrónico de Efraaín Granizo, que se destacó por una amplia ambición escénica que incluyó visuales, invitadas, coreografía y performance. Su música, cada vez más vinculada a la electrónica de baile, sonó saturada, un tanto sucia, parte quizás de su propuesta musical discordante y volátil. Seguido fueron Sexores, una de las bandas de shoegaze más aplaudidas de Iberoamérica. La distancia y timidez –propia del género que practican- no opacó una presentación contundente y sobria, en la que el ruido y la belleza podían perturbar o tranquilizar por igual al espectador. Con un público cada vez más numeroso llegó Mamá soy Demente a presentar su música altamente influenciada por el grunge y el rock alternativo. Con la inclusión de Toño Cepeda (Biorn Borg) en el bajo, los guayaquileños sonaron tan potentes como pudieron. El público lo agradeció.
Ya llegada la tarde, fue el turno de Mundos, el proyecto acústico y gráfico liderado por Roger Icaza y Denisse Santos. La química que existe entre los músicos sobre el escenario, así como los años recorridos sobre la ruta, fueron fundamentales para que la banda brinde un concierto notable, con una enorme seguridad sobre las tablas. Sin duda uno de los mejores momentos de la presente edición. A continuación llegó una banda que está generando un fenómeno importante a seguir y documentar en el país: La Máquina Camaleón. En su relativamente corta carrera ya han despertando una cantidad admirable de seguidores como detractores. Su juventud y actitud desenfadada puede ser objeto fácil para críticas. Su música puede ser catalogada de plana o ligera, pero más allá de todo ese ruido que se genera alrededor de esta agrupación, sus directos son espacios de improvisación y entrega al público. Un gran momento de comunión entre la música y el espectador.
Llegada las 16:00 la icónica banda argentina de reggae, Los Pericos, subieron al escenario en el que quizás fue el punto de mayor convocatoria del festival. Tanto así, que los accesos para ingresar al parque Itchimbia se vieron congestionados y provocaron largas filas de espera. La banda liderada actualmente por Juanchi Baleirón fue sin duda la que mejor sonó de todo el cartel. Sus temas, parte ya del cancionero popular latinoamericano, fueron acogidos por un público tanto metalero como alternativo. El reggae logró la conexión necesaria para dar el punto de quiebre y pasar a sonidos más pesados.
Con un escenario despejado de amplificadores y batería, el digital hardcore de Atari Teenage Riot poco a poco se fue apoderando del espacio. Alec Empire, miembro fundador de la banda fue el encargado de preparar el ambiente para que inicie un show en el que los gritos, la arenga política y los cuerpos en estado de convulsión, de Nic Endo y Rowdy SS, harían vibrar el Itchimbía. La energía que proyectó esta banda fue recibida entre el delirio de un pequeño porcentaje de personas que conocían a la banda y la incertidumbre de una gran mayoría que los escuchaban por primera vez.
Con la noche llegó el momento del metal. Con madurez y nuevo disco bajo el brazo, Colapso realizó su tercera y más destacada presentación en el Quitofest. Entre temas nuevos, mucho más experimentales y aquellas canciones clásicas pertenecientes a sus dos primeras producciones, se desarrolló un concierto potente. El tiempo fue corto, pero suficiente como para demostrar que estábamos ante una de las mejores bandas de metal de nuestro país. Seguido fue turno para el power trío quiteño Muscaria. Luiggy Cordovéz y compañía tuvieron la oportunidad de recorrer parte de su extenso repertorio que incluyó clásicos como ‘Discriminación’ o ‘Afecto Alterado’, así como temas de su nueva producción titulada ‘Tras las líneas enemigas’. El público los apoyó. Muscaria, a pesar de sus altibajos y cambios de alineación, siempre será parte fundamental de nuestra historia.
Después de unos minutos de espera, una bandera gigante con las siglas A.N.I.M.A.L y tres calaveras, anunciaba el reencuentro, luego de más de una década, entre una agrupación y sus seguidores. La banda argentina que marcó un capítulo importante dentro del metal latinoamericano presentó un concierto demoledor, cargado de nostalgia y desenfreno. En un momento se reprodujeron diversos pogos en todo el Itchimbía. El polvo que levantó el público inundaba el aire. Los ojos rojos, la garganta seca y un cuerpo abatido fue el feliz resultado de compartir el regreso del poder latino.
El festival amado y odiado de la capital concluyó una edición más. Mientras el público regresaba a sus casas los comentarios y análisis no se hicieron esperar. Unos añoraban el pasado, otros pensaron en el futuro. De acuerdo a la organización nadie puede dar certezas sobre las próximas ediciones, cada año representa una lucha para levantar fondos. El optimismo no falta, como tampoco las carencias y necesidades de la música independiente ecuatoriana. Mientras escribo esto, veo nuevamente cómo se llenan las redes sociales de comentarios de agradecimiento y desprecio. Sí, definitivamente el Quitofest es más que un simple festival.
El festival de música independiente más importante de Ecuador ha revelado el listado completo de bandas que participarán en su edición 2015. El cartel está integrado por 3 agrupaciones internacionales y 7 nacionales quienes se darán cita el próximo sábado 22 de agosto en el Parque Itchimbia.
Los invitados internacionales de esta edición lo conforman el power-trio argentino A.N.I.M.A.L, banda liderada por Andrés Giménez, quienes luego de nueve años de pausa regresan a los escenarios con su potente sonido mezcla de thrash metal y hardcore; Los Pericos, agrupación emblema del reggae latinoamericano con 30 años de carrera ininterrumpida; y Atari Teenage Riot, los más grandes exponentes del digital hardcore a nivel mundial.
Por el lado nacional, este año el Quitofest presenta a dos agrupaciones que son parte fundamental de la historia del festival. Muscaria, la banda ícono del hardcore sudamericano regresa a los escenarios del Quitofest para presentar su nuevo disco titulado Tras las líneas enemigas. Por otro lado el death metal melódico de Colapso resonará por tercera ocasión en el festival para presentar su flamante producción 2015 titulada Portales.
Junto a ellos las bandas nacionales que cierran el cartel del Quitofest 2015 son: Mama soy Demente, reconocida banda guayaquileña que experimenta ampliamente con el rock alternativo, la psicodelia y electrónica; Sexores, una de las propuestas más aclamadas y genuinas del shoegaze y dream pop latinoamericano; Mundos, proyecto acústico y visual liderado por Roger Icaza (Mamá Vudú) y Denise Santos (Can Can); La Máquina Camaleön, una de las propuestas más activas y sugerentes de la música independiente contemporánea; y Van Fan Culo, explosivo proyecto electrónico de Efraaín Granizo (Durga Vassago).
HORARIOS CARTEL QUITOFEST 2015:
11h00 | Van Fan Culo
11h50 | Sexores
12h40 | Mamá soy Demente
13h40 | Mundos
14h45 | La Máquina Camaleön
16h00 | Los Pericos (Argentina)
17h25 | Atari Teenage Riot (Alemania)
18h40 | Colapso
19h35 | Muscaria
20h35 | A.N.I.M.A.L (Argentina)
Conoce más detalles sobre el Quitofest en: www.quitofest.com
Fotos: Fernando Ruíz
SABADO 15 DE NOVIEMBRE
Babasónicos (Argentina)
Swing Original Monks (Ecuador)
Da Pawn (Ecuador)
Keko Yoma (Chile)
Barrio Calavera (Perú)
DOMINGO 16 DE NOVIEMBRE
Bioharzard (Estados Unidos)
Basca (Ecuador)
Carajo (Argentina)
Curare (Ecuador)
La Doble (Ecuador)
Los Zuchos del Vado (Ecuador)
Absolution Denied (Colombia)
Da Culkin Clan (Ecuador)